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Parasha Vaetjanan - Y suplicó

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Parasha Devarim 3:23-7:12
Haftará Yeshaiá 40:1-26

Parashá Vaetjanan

 
23 Yo Le imploré a YHWH en ese momento, diciendo: 24 «Mi Señor, YHWH, Tú has empezado a mostrarle a Tu servidor Tu grandeza y Tu mano fuerte, pues ¿qué poder hay en el cielo o en la tierra que pueda realizar como Tú, Tus proezas y Tus actos temibles 25 Ahora déjame cruzar y ver la buena Tierra que está del otro lado del Jordán, esta buena montaña y el Líbano». 26 Mas YHWH se enojó conmigo a causa de vosotros y no me escuchó; YHWH me dijo: «¡Es demasiado para ti! No continúes hablándome de este tema. 27 Sube a la cima del peñasco y eleva tus ojos hacia el oeste, hacia el norte, hacia el sur y hacia el este, y ve con tus propios ojos, pues no cruzarás este Jordán. 28 Pero darás órdenes a Yehoshua y lo fortalecerás, y le infundirás ánimo, pues él cruzará delante del pueblo y él hará que ellos hereden la  Tierra que habrás de ver». 29 Y nos quedamos en el valle, frente a Bet-Peor.
 
Capítulo 4
 
1 Ahora, Israel, escucha los decretos y las ordenanzas que yo os enseño para que los realicéis, para que viváis y vayáis y poseáis la Tierra que YHWH, el Elohim de vuestros antepasados, os da. 2 No agregaréis a la palabra que os mando ni sustraeréis de ella, para observar los preceptos de YHWH, vuestro Elohim, que os ordeno. 3 Habéis visto lo que hizo YHWH con Baal-Peor, pues a todos los que fueron tras Baal-Peor, YHWH, vuestro Elohim, los destruyó de vuestro medio. 4 Pero vosotros que sois fieles a YHWH, vuestro Elohim, estáis todos vivos hoy. 5 Ved, os he enseñado decretos y ordenanzas, tal como YHWH, mi Elohim, me ha ordenado, para cumplirlas en medio de la Tierra a la que venís a poseer. 6 Los guardaréis y los realizaréis, pues es vuestra sabiduría y entendimiento a los ojos de los pueblos, quienes oirán todos estos decretos y dirán: «¡Ciertamente un pueblo sabio y entendedor es esta gran nación!». 7 Pues ¿cuál es la gran nación que tiene un Elohim Que está junto a ella, como está YHWH, nuestro Elohim, cada vez que Lo llamamos? 8 Y ¿cuál es la gran nación que cuenta con decretos y ordenanzas justos, como toda esta Torá que yo coloco ante vosotros en este día? 9 Únicamente, seis precavidos de vosotros y seis precavidos de vuestra alma, para que no olvides las cosas que vieron vuestros ojos y para que no las quitéis de vuestro corazón en todos los días de vuestra vida, y las hagáis conocer a vuestros hijos y a los hijos de vuestros hijos, 10 el día que estuvisteis parados frente a YHWH, vuestro Elohim, en Joreb, cuando YHWH me dijo: «Reúne al pueblo ante Mí y Yo dejaré que oigan Mis palabras, para que aprendan a temerme todos los días que vivan sobre la tierra y para que las enseñen a sus hijos». 11 Entonces os acercasteis y os parasteis al pie de la montaña, y la montaña ardía con fuego hasta el corazón del cielo, oscuridad, nube y nube espesa. 12 YHWH os habló de en medio del fuego; oíais el sonido de palabras, mas no veíais una forma, solamente un sonido. 13 Él os relató acerca de Su pacto que Él os ordenó cumplir, los Diez Mandamientos, y Él los inscribió en dos Tablas de piedra. 14 YHWH me ordenó entonces que os enseñara los decretos y las ordenanzas que realizaréis en la  Tierra a la que cruzáis para poseerla. 15 Pero seréis muy precavidos de vuestras almas, pues no visteis ninguna semejanza el día que YHWH os habló en Joreb, en medio del fuego, 16 para que no actuéis de forma corrupta y os hagáis imágenes talladas, semejanzas de ninguna forma; ni forma de hombre ni forma de mujer; 17 ni forma de ningún animal sobre la tierra; ni forma de ninguna ave que vuela por el firmamento; 18 ni forma de nada que repte por el suelo, ni forma de ningún pez que está en el agua bajo la tierra; 19 para que no elevéis los ojos hacia el cielo y veáis el sol y la luna y las estrellas, toda la legión del firmamento, y os descarriéis y os inclinéis ante ellos y los adoréis, a ellos, a los que YHWH, vuestro Elohim, ha designado para todos los pueblos bajo todo el firmamento. 20 Mas YHWH os ha tomado y os ha separado del crisol de hierro, de Egipto, para ser una nación de herencia para El, como en este mismo día. 21 YHWH Se enojó conmigo a causa de vosotros, y juró que yo no cruzaría el Jordán y no llegaría a la buena Tierra que YHWH, vuestro Elohim, os da por posesión. 22 Pues he de morir en esta tierra; no he de cruzar el Jordán, mas vosotros sí cruzaréis y tomaréis posesión de esta buena Tierra. 23 Sed precavidos para que no olvidéis el pacto con YHWH, vuestro Elohim, que El ha sellado con vosotros, y os hagáis una imagen tallada, una semejanza de cualquier cosa, tal como YHWH, vuestro Elohim, os ha ordenado. 24 Pues YHWH, vuestro Elohim, es un fuego que consume, un Elohim celoso. 25 Cuando engendréis hijos y nietos, y habréis estado mucho tiempo en la Tierra, os corromperéis y haréis imágenes talladas de cualquier cosa, y haréis el mal a los ojos de YHWH, vuestro Elohim, para hacerlo enojar. 26 Yo designo al cielo y a la tierra en este día para que sean testigos de que ciertamente perderéis rápidamente la Tierra por la que cruzáis el Jordán, para poseerla; no tendréis días largos sobre ella, pues seréis aniquilados. 27 YHWH os dispersará entre los pueblos y quedaréis pocos en número entre las naciones a las que YHWH os conducirá. 28 Allí serviréis a dioses, obra del hombre, de madera y de piedra, que no ven, que no oyen, y que no comen y que no huelen. 29 Desde allí buscaréis a YHWH, tu Elohim, y Lo encontraréis si Lo buscáis con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma. 30 Cuando estéis afligidos y todas estas cosas os hayan acontecido, al final de los días, regresaréis a YHWH, vuestro Elohim, y escucharéis Su voz. 31 Pues YHWH, vuestro Elohim, es un Elohim compasivo, Él no os abandonará ni os destruirá, y Él no olvidará el pacto que Él juró con vuestros antepasados. 32 Pues inquirid ahora acerca de los días primeros que os precedieron, desde el día en que Elohim creó al hombre sobre la tierra y desde un confín del firmamento hasta el otro confín del firmamento: ¿ha habido alguna vez algo parecido a esta gran cosa o se ha oído alguna vez algo parecido? 33 ¿Ha oído algún pueblo la voz de Elohim hablando desde el medio del fuego, tal como vos la habéis oído, y ha sobrevivido? 34 ¿O alguna vez algún Elohim vino de forma milagrosa a tomar para sí una nación de en medio de una nación, con desafíos, con señales y con maravillas, y con guerra y con mano fuerte, y con brazo extendido y con proezas imponentes, como todo lo que YHWH, vuestro Elohim, hizo en Egipto delante de vuestros ojos? 35 Se os ha mostrado para que sepáis que YHWH, ¡Él es el Elohim! ¡No hay ningún otro fuera de Él! 36 Desde el cielo Él hizo que oyerais Su voz para enseñaros y sobre la tierra Él os mostró Su gran fuego, y vosotros oísteis Sus palabras de en medio del fuego, 37 porque Él amaba a vuestros antepasados y Él eligió a su descendencia, y os sacó de ante Él Mismo con Su gran poder de Egipto; 38 para expulsar a las naciones que son más grandes y más poderosas que vosotros, para traeros, para daros su tierra por heredad, como este mismo día. 39 Sabréis este día, y lo guardaréis en vuestro corazón, que YHWH, Él es el Elohim, arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay ningún otro. 40 Observaréis Sus decretos y Sus preceptos que yo os ordeno en este día, para que Él os haga el bien, a vosotros y a vuestra descendencia, y para que prolonguéis vuestros días en la Tierra que YHWH, vuestro Elohim, os da para siempre. 41 Entonces Moshé separó tres ciudades en la orilla del Jordán, hacia el sol saliente, 42 para que el asesino huya allí, aquel que hubiere matado a su prójimo sin saber, pero que no era su enemigo desde ayer y desde anteayer, entonces él huirá a una de estas ciudades y vivirá: 43 Betzer en el desierto, en la tierra de la planicie, del reubenita; Ramot, en el Gilad, del gadita; y Golán en Bashán, del menashita. 44 Ésta es la enseñanza que Moshé colocó ante los Hijos de Israel. 45 Éstos son los testimonios, los decretos y las ordenanzas que Moshé habló a los Hijos de Israel, cuando se fueron de Egipto, 46 en la orilla del Jordán, en el valle, frente a Bet-Peor en la tierra de Sijón, rey de los amorreos, que habita en Jeshbón, al que Moshé y los Hijos de Israel derribaron cuando salieron de Egipto. 47 Ellos tomaron posesión de su tierra y de la tierra de Og, el rey de Bashán, dos reyes amorreos, que están en la orilla del Jordán, donde sale el sol; 48 desde Aroer que está junto a la costa del arroyo Arnon hasta el Monte Sión, que es Jermón, 49 toda la Aravá, la orilla oriental del Jordán hasta el Mar de Aravá, bajo las vertientes de los peñascos.
 
Capítulo 5
 
1 Moshé llamó a todo Israel y le dijo: «Oye, Israel, los decretos y las ordenanzas que Yo hablo a vuestros oídos hoy; estudiadlos y tened cuidado de cumplirlos. 2 YHWH, nuestro Elohim, selló un pacto con nosotros en Joreb. 3 No con nuestros antepasados YHWH selló este pacto, sino con nosotros, nosotros que estamos hoy aquí, todos los que estamos vivos. 4 Cara a cara YHWH habló con vosotros en la montaña, de entre el fuego. 5 Yo estaba parado en ese momento entre YHWH y vosotros para relataros la palabra de YHWH, pues tenías miedo del fuego y no subisteis a la montaña: 6 «Yo soy YHWH, tu Elohim, Quien te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud. 7 No reconocerás a los dioses de los otros en Mi Presencia. 8 No te harás una imagen tallada ni ninguna semejanza de aquello que está arriba en los cielos ni abajo en la tierra, ni en el agua debajo de la tierra. 9 No te postrarás ante ellos ni los adorarás, pues Yo soy YHWH, tu Elohim, un Elohim celoso, Quien visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación, con Mis enemigos; 10 pero Quien muestra benevolencia con miles de generaciones a aquellos que Me aman y observan Mis preceptos. 11 No tomarás el Nombre de YHWH, tu Elohim, en vano, pues YHWH no absolverá a nadie que tome Su Nombre en vano. 12 Guarda el día de Shabat para santificarlo, tal como te ordenó YHWH, tu Elohim. 13 Seis días trabajarás y completarás todo tu trabajo; 14 pero el séptimo día es Shabat a YHWH, tu Elohim, no harás ningún trabajo, tú, tu hijo, tu hija, tu esclavo, tu sirvienta, tu buey, tu asno y todos tus animales, y tu converso dentro de tus puertas, para que tu esclavo y tu sirvienta puedan descansar como tú. 15 Y recordarás que fuiste esclavo en la tierra de Egipto y YHWH, tu Elohim, te sacó de allí con mano fuerte y con el brazo extendido; por eso te ordenó YHWH, tu Elohim, hacer el día de Shabat. 16 Honra a tu padre y a tu madre, tal como te ordenó YHWH tu Elohim, para que se alarguen tus días y para que sea bueno para ti, sobre la tierra que YHWH, tu Elohim, te da. 17 No matarás; y no cometerás adulterio; y no robarás; y no prestarás falso testimonio en contra de tu prójimo. 18 Y no desearás la mujer de tu prójimo, no desearás la casa de tu prójimo, su campo, su esclavo, su sirvienta, su buey, su asno, ni nada que le pertenezca a tu prójimo». 19 Estas palabras YHWH las dijo a toda vuestra congregación en la montaña, desde en medio del fuego, la nube y la nube espesa, una gran voz, que jamás ha de repetirse, y Él las inscribió en dos Tablas de piedra y me las dio. 20 Ocurrió que cuando oísteis la voz de en medio de la oscuridad y visteis la montaña que ardía en fuego, todas las cabezas de vuestras tribus y vuestros ancianos se aproximaron a mí. 21 Dijeron: «He aquí que YHWH, nuestro Elohim, nos ha mostrado Su gloria y Su grandeza, y oímos Su voz de en medio del fuego; este día vimos que Elohim le habla a una persona y puede vivir. 22 Pero ahora ¿por qué habríamos de morir cuando este gran fuego nos consuma? Si continuamos oyendo más tiempo la voz de YHWH, nuestro Elohim, ¡moriremos! 23 Pues ¿hay algún ser humano que haya oído la voz del Elohim Viviente hablando de en medio del fuego, como nosotros, y haya vivido? 24 Tú debes acercarte y oír lo que YHWH, nuestro Elohim, dirá y tú debes decirnos todo lo que YHWH, nuestro Elohim, te dirá a ti, entonces oiremos y haremos». 25 YHWH oyó el sonido de vuestras palabras, cuando hablasteis conmigo y YHWH me dijo: «Oí el sonido de las palabras de este pueblo, que te ha hablado; hizo bien en todo lo que habló. 26 ¿Quién puede asegurar que este corazón ha de permanecer suyo, para temerme y observar todos Mis preceptos todos los días, para que sea bueno para ellos y para sus hijos por siempre? 27 Ve y diles Regresad a vuestras tiendas. 28 Pero en cuanto a ti, quédate aquí conmigo y te diré todo el precepto y los decretos y las ordenanzas que les enseñarás y ellos realizarán en la  Tierra que he de darles, para poseerla.» 29 Tendréis cuidado de actuar tal como os ordenó YHWH, vuestro Elohim, no os desviaréis ni a la derecha ni a la izquierda. 30 Todo el camino que YHWH, vuestro Elohim, os ha ordenado, iréis, para que viváis y sea bueno para vosotros, y prolonguéis vuestros días en la  Tierra que habréis de poseer.
 
Capítulo 6
 
1 Éste es el precepto y los decretos y las ordenanzas que ordenó YHWH, vuestro Elohim, que se os enseñe, para realizarlos en la Tierra a la que cruzáis para poseerla, 2 para que temáis a YHWH, vuestro Elohim, para que observéis todos Sus decretos y preceptos que os ordeno, vos, vuestro hijo y vuestro nieto, todos los días de vuestra vida, para que se alarguen vuestros días. 3 Escucharás, Israel, y tendrás cuidado de realizarlos, tal como YHWH, el Elohim de tus antepasados, habló para ti, para que sea bueno para ti, y para que te multipliques mucho, en una tierra en la que fluye la leche y la miel. 4 Oye, oh Israel: YHWH es nuestro Elohim, YHWH es Uno. 5 Amarás a YHWH, tu Elohim, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todos tus recursos. 6 Y estas palabras que yo te ordeno hoy estarán sobre tu corazón. 7 Las enseñarás diligentemente a tus hijos y hablarás de ellas cuando estés sentado en tu casa, mientras andes en el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. 8 Átalas como una señal sobre tu brazo y como insignia entre tus ojos. 9 Y escríbelas en las jambas de tu casa y sobre tus portales. 10 Ocurrirá que cuando YHWH, tu Elohim, te traiga a la Tierra que YHWH juró a tus antepasados, a Abraham, a Itzjak y a Yacov, que te daría: ciudades grandes y buenas que no construiste, 11 casas repletas de cosas buenas que no llenaste, cisternas cinceladas que no cincelaste, huertos y olivos que no plantaste, y comerás y te saciarás, 12 ten cuidado de no olvidar a YHWH, Quien te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud. 13 A YHWH, tu Elohim, temerás, a Él servirás, y en Su Nombre jurarás. 14 No iréis tras dioses de otros, los dioses de los pueblos que os rodean. 15 Pues un Elohim celoso es YHWH, vuestro Elohim, entre vosotros, para que la ira de YHWH, vuestro Elohim, no se encienda contra vosotros y Él os destruya de la faz de la tierra. 16 No probaréis a YHWH, vuestro Elohim, como Lo probasteis en Masá. 17 Ciertamente observaréis los preceptos de YHWH, vuestro Elohim, y Sus testimonios y Sus decretos que Él os ordenó. 18 Haréis lo que es recto y bueno a los ojos de YHWH, para que sea bueno para vosotros, y vendréis y poseeréis la buena Tierra que YHWH juró a vuestros antepasados, 19 expulsando a todos vuestros enemigos de ante vosotros, tal como habló YHWH. 20 Si tu hijo te interroga mañana, diciendo: «¿Qué son los testimonios y los decretos y las ordenanzas que te ordenó YHWH, tu Elohim?». 21 Le dirás a tu hijo: «Esclavos fuimos de Paró en Egipto, y YHWH nos sacó de Egipto con mano fuerte. 22 YHWH colocó señales y maravillas, grandes y peligrosas, en contra de Egipto, en contra de Paró, y en contra de toda su casa, ante nuestros ojos. 23 Y Él nos sacó de allí para traernos, para darnos la Tierra que Él juró a nuestros antepasados. 24 YHWH nos ordenó que realizáramos todos estos decretos para temer a YHWH, nuestro Elohim, para nuestro bien, todos los días, para darnos vida, como este día. 25 Y será un mérito para nosotros si tenemos cuidado de realizar todo este precepto ante YHWH, nuestro Elohim, tal como Él nos ordenó.
 
Capítulo 7
 
1 Cuando te traiga YHWH, tu Elohim a la Tierra a la que vienes para poseerla, muchas naciones serán expelidas de ante ti: el jeteo, el girgasheo, el amorreo, el cananeo, el perizeo, el jiveo, y el iebuseo, siete naciones más grandes y más poderosas que ti, 2 y cuando YHWH tu Elohim las entregare ante ti, y las derribares, las destruirás por completo; no sellarás un pacto con ellas ni les tendrás consideración. 3 No te casarás con ellas; no le darás tu hija a su hijo y no tomarás su hija para tu hijo, 4 pues él hará que tu hijo se aleje de Mí y adore los dioses de otros; entonces la ira de YHWH ardería contra ti y Él te destruiría rápidamente. 5 En cambio, esto es lo que les harás: sus altares quebrarás, sus columnas destruirás, sus árboles sagrados cortarás y sus imágenes talladas quemarás con fuego. 6 Pues un pueblo sagrado eres para YHWH, tu Elohim; YHWH, tu Elohim, te ha elegido para que seas para Él un pueblo atesorado entre todos los pueblos que hay sobre la faz de la tierra. 7 No por ser los más numerosos entre todos los pueblos es que YHWH os deseó y os eligió, pues sois los menos numerosos entre todos los pueblos. 8 Sino que a causa de Su amor hacia vosotros, y por cuidar el juramento que juro a vuestros padres, YHWH os  sacó con mano fuerte y os redimió de la casa de la esclavitud, de la mano de Paró, rey de Egipto. 9 Debes saber que YHWH, tu Elohim, Él es el Elohim, el Elohim fiel, Quien guarda el pacto y la benevolencia para los que Lo aman y para los que observan Sus preceptos, por mil generaciones. 10 Y Él paga a Sus enemigos en su vida para hacer que perezcan; Él no se demora con Su enemigo: Le paga en su vida. 11 Observarás el precepto y los decretos y las ordenanzas que yo te ordeno hoy, para que las realices.
 
 
 
HAFTARÁ VAETJANAN
 
YESHAIA 40:1-26
 
 
Yeshaiá 40:1 ¡Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Elohim!
 
2 ¡Hablad al corazón de Jerusalem! ¡Gritadle que su dura milicia ha terminado, Y su culpa ha sido cancelada! Pues de mano de YHWH ha recibido el doble por sus pecados.
 
3 Una voz clama: ¡Preparad en el desierto el camino a YHWH! ¡Allanad en el yermo una calzada a nuestro Elohim!
 
4 Que los valles se levanten; Que los montes y las colinas se bajen; Que lo torcido se enderece, Y lo escabroso se allane.
 
5 Y se manifestará la gloria de YHWH, Y toda carne juntamente la verá, Porque la boca de YHWH lo ha dicho.
 
6 Una voz dice: ¡Proclama! Otra responde: ¿Qué proclamaré? Que toda carne es como hierba, Y toda su gloria como flor campestre:
 
7 Sécase la hierba, marchítase la flor, Cuando el aliento de YHWH sopla sobre ellos. ¡En verdad el pueblo es hierba!
 
8 Sécase la hierba, marchítase la flor, Pero la palabra del Elohim nuestro Permanece para siempre.
 
9 ¡Súbete a un monte alto, oh Sión, Anunciadora de buenas nuevas! ¡Alza fuerte tu voz, oh Jerusalem, Anunciadora de buenas nuevas! ¡Álzala, no temas! di a las ciudades de Judá: ¡Aquí está vuestro Elohim!
 
10 ¡Mirad: Adonay YHWH viene con poder, y su brazo manda! ¡He aquí su galardón con Él y su recompensa lo precede!
 
11 Como pastor apacentará su grey, Recogerá a los corderitos en sus brazos, Los llevará en su regazo, Y sustentará a las recién paridas.
 
12 ¿Quién midió a puñados el mar, o mensuró a palmos los cielos, o a cuartillos el polvo de la tierra? ¿Quién pesó en balanza los montes, y en báscula las colinas?
 
13 ¿Quién ha precisado el Espíritu de YHWH, y como consejero Suyo le ha enseñado?
 
14 ¿De quién tomó consejo, o quien lo instruyó, o lo adoctrinó en el camino de la justicia, o le enseñó el conocimiento, o le mostró el camino del discernimiento?
 
15 He aquí, las naciones le son gotas en un cubo; Valen lo que el polvillo de la balanza; Las islas le pesan lo que un grano de polvo;
 
16 El Líbano no basta para leña, Ni sus bestias alcanzan para el holocausto.
 
17 Delante de Él todas las cosas son como nada, Como cosa vana le son estimadas.
 
18 ¿Con quién compararéis a ’El? ¿Qué imagen le contrapondréis?
 
19 ¿La estatua que funde el escultor y el orfebre recubre de oro, Y el platero le suelda cadenillas de plata?
 
20 El que es muy pobre en la ofrenda, Escoge un leño que no se pudra, Se busca un hábil tallador, Que le talle una estatua que no se mueva.
 
21 ¿No sabéis ni habéis oído? ¿No os lo anunciaron de antemano? ¿No lo habéis entendido desde la fundación del mundo?
 
22 El que se sienta sobre el círculo dela tierra, Cuyos habitantes le son como langostas; Que extendió los cielos como un velo, Y los desplegó como tienda que se habita;
 
23 Que reduce los príncipes a nada, Y convierte en vanidad a los jueces de la tierra:
 
24 Apenas plantados, apenas sembrados, Apenas arraigados en la tierra, Sopla sobre ellos, y se agostan, Y el vendaval los arrebata como paja.
 
25 ¿A quién me compararéis, para que me asemeje? Dice el Santo.
 
26 Alzad vuestros ojos a lo alto y mirad: ¿Quién creó aquello? El que saca a sus ejércitos por número, Y a cada uno llama por su nombre, Y por la grandeza de su fuerza y fortaleza de su poder Ninguno deja de presentarse.
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