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Parasha Beshalaj

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Comentario           Sefer Shemot

Parasha: Shemot 13:17-17:16
Haftará: Shotftím 4:4-5:31

Parashá

Capítulo 13

 
17 Sucedió que cuando Paró dejó salir al pueblo, que Elohim no lo condujo por camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca, pues Elohim dijo: «Tal vez el pueblo cambie de opinión cuando vea guerra y retorne a Egipto». 18 Elohim dirigió al pueblo hacia el camino del Desierto, en dirección al Mar Rojo. Los Hijos de Israel estaban armados cuando salieron de la tierra de Egipto. 19 Moshé tomó los huesos de Iosef con él, pues había hecho jurar a los Hijos de Israel, diciendo: «Ciertamente Elohim os recordará y subiréis de aquí mis huesos junto con vosotros». 20 Ellos se trasladaron de Sucot y acamparon en Etam, al borde del Desierto. 21 YHWH iba delante de ellos, de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego, para darles luz, para que pudieran marchar de día y de noche. 22 Y no quitó de delante del pueblo la columna de nube durante el día ni la columna de fuego durante la noche.
 
 
Capítulo 14
 
1 YHWH habló a Moshé, diciendo: 2 «Habla a los Hijos de Israel y que regresen y acampen antes de Pi hajirot, entre Migdol y el mar, antes de Baal Tzefon; acamparéis enfrente, junto al mar. 3 Paró dirá acerca de los Hijos de Israel: Están perplejos en la tierra, el desierto los ha encerrado. 4 Endureceré el corazón de Paró y él os perseguirá, y Yo Me glorificaré a través de Paró y de todo su ejército, y Egipto sabrá que Yo soy YHWH». Y así lo hicieron. 5 Se le dijo al rey de Egipto que el pueblo había huido; y el corazón de Paró y sus siervos cambió respecto del pueblo, y dijeron: «¿Qué es esto que hemos hecho, que hemos enviado a Israel, que nos servía?». 6 Él alistó su carroza y tomó a su pueblo con él. 7 Tomó seiscientas carrozas selectas y todas las carrozas de Egipto, con oficiales sobre todas ellas. 8 YHWH endureció el corazón de Paró, rey de Egipto, y éste persiguió a los Hijos de Israel, y los Hijos de Israel salían triunfantes. 9 Egipto los persiguió y los alcanzó, acampados junto al mar, todos los caballos y las carrozas de Paró y sus jinetes y su ejército, junto a Pi hajirot, antes de Baal Tzefon. 10 Paró se aproximó; los Hijos de Israel alzaron la vista, y ¡he aquí que Egipto venía tras ellos!. Y tuvieron mucho miedo; los Hijos de Israel clamaron a YHWH. 11 Le dijeron a Moshé: «¿Acaso no había tumbas en Egipto que nos trajiste para que muramos en el desierto? ¿Qué es esto que nos has hecho al sacarnos de Egipto? 12 ¿Acaso no es esto lo que te dijimos en Egipto, diciendo: Déjanos, y serviremos a Egipto? pues mejor es que sirvamos a Egipto y no que muramos en el desierto». 13 Moshé le dijo al pueblo: «¡No temáis! Fortaleceos y ved la salvación de YHWH, que Él hará hoy por vosotros; porque como habéis visto hoy a Egipto ¡jamás los volveréis a ver! 14 YHWH librará batalla por vosotros y vosotros permaneceréis en silencio». 15 YHWH le dijo a Moshé: «¿Por qué clamas ante Mí? Habla a los Hijos de Israel y que marchen. 16 Y tú, levanta tu vara y extiende tu brazo sobre el mar, y pártelo; y los Hijos de Israel entrarán en medio del mar, sobre tierra seca. 17 Y he aquí que endureceré el corazón de Egipto y vendrán tras ellos; y Yo Me glorificaré a través de Paró y a través de todo su ejército, a través de sus carrozas y a través de sus jinetes. 18 Egipto sabrá que Yo soy YHWH, cuando Me glorifique a través de Paró, sus carrozas y sus jinetes». 19 El ángel de Elohim que había estado yendo al frente del campamento de Israel se trasladó y fue tras ellos; y la columna de nube se trasladó de delante de ellos a detrás de ellos. 20 Se colocó entre el campamento de Egipto y el campamento de Israel, y esa noche había nube y oscuridad, bloqueando toda visibilidad, y nadie se acercó al otro durante toda la noche. 21 Moshé extendió su mano sobre el mar y YHWH movió el mar con un fuerte viento del este toda la noche, y corrió el mar a tierra húmeda, y las aguas se partieron. 22 Los Hijos de Israel entraron al mar, sobre tierra seca; y el agua era un muro para ellos, a su derecha y a su izquierda. 23 Egipto los persiguió y fue tras ellos, todos los caballos de Paró, sus carrozas, y sus jinetes, en medio del mar. 24 Y sucedió al amanecer que YHWH acometió contra el campamento de Egipto con una columna de fuego y nube, y provocó el desconcierto en el campamento de Egipto. 25 Quitó las ruedas de sus carrozas e hizo que condujeran con dificultad. Dijo Egipto: «Huiré de Israel, pues YHWH está librando guerra para ellos en contra de Egipto». 26 YHWH le dijo a Moshé: «Extiende tu mano sobre el mar y el agua volverá sobre Egipto, sobre sus carrozas y sobre sus jinetes». 27 Moshé extendió su mano sobre el mar, y hacia la mañana el agua recuperó su fuerza inicial, cuando los egipcios huían en dirección a ella; y YHWH agitó a Egipto en medio del mar. 28 El agua retornó y cubrió las carrozas y los jinetes de todo el ejército de Paró que venían detrás de ellos en el mar, y no quedó ni uno solo de ellos. 29 Los Hijos de Israel anduvieron sobre tierra seca en medio del mar; el agua era un muro para ellos, a su derecha y a su izquierda. 30 Aquel día, YHWH salvó a Israel de la mano de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos en la costa. 31 Israel vio la gran mano que YHWH infligió sobre Egipto; y el pueblo temió a YHWH y tuvieron fe en YHWH y en Moshé, Su siervo.
 
 
Capítulo 15
 
1 Entonces Moshé y los Hijos de Israel quisieron cantar esta Canción a YHWH, y dijeron lo siguiente: Cantaré a YHWH pues Él es exaltado sobre el arrogante, habiendo arrojado al caballo junto con su jinete al mar. 2 El poder y la valentía de Elohim fue la salvación para mí. Éste es mi Elohim y yo Le construiré un Santuario; el Elohim de mi padre y yo Lo exaltaré. 3 YHWH es el Amo de la guerra. Su Nombre es YHWH. 4 Las carrozas y el ejército de Paró arrojó al mar, y lo selecto de sus oficiales se enlodó en el Mar Rojo. 5 Aguas profundas los cubrieron; descendieron a las profundidades como una piedra. 6 Tu diestra, Oh YHWH, se glorifica con fuerza; Tu diestra, Oh YHWH, destruye al enemigo. 7 En Tu gran Majestad, aniquilas al enemigo; envías Tu ira, que los consume como paja. 8 Con un soplo de Tus fosas nasales las aguas se amontonaron; erguidas como un muro se pararon las aguas corrientes, las aguas profundas se congelaron en el corazón del mar. 9 El enemigo dijo: «Perseguiré, daré alcance, dividiré el botín; saciaré mi codicia con ellos. Desenvainaré mi espada, mi mano los empobrecerá». 10 Tú soplaste con Tu viento, el mar los envolvió; se hundieron como plomo en el agua embravecida. 11 ¡Quién es como Tú entre los poderes celestiales, YHWH! ¡Quién es como Tú, poderoso en santidad, imponente para la alabanza, Hacedor de maravillas! 12 Tú extendiste Tu diestra: la tierra los devoró. 13 Con Tu benevolencia guiaste a este pueblo que redimiste; Tú los condujiste con Tu poder a Tu sagrada morada. 14 Los pueblos oyeron y se agitaron; el terror dominó a los habitantes de Filistea. 15 Entonces, los jefes de Edom se conturbaron y el temblor dominó a los poderes de Moab, todos los habitantes de Canaán se disolvieron. 16 El temor y el terror cayeron sobre ellos, ante la grandeza de Tu brazo se enmudecieron como la piedra; hasta que pasó Tu pueblo, Oh YHWH, hasta que pasó este pueblo que Tú adquiriste. 17 Tú los traerás y los implantarás en el monte de Tu heredad, el cimiento de Tu lugar de residencia que Tú, YHWH, has hecho; el Santuario, mi Señor, que Tus manos establecieron. 18 ¡YHWH reinará por toda la eternidad! 19 Cuando la caballería de Paró entró con sus carrozas y jinetes al mar, y YHWH volvió las aguas del mar sobre ellos, los Hijos de Israel anduvieron sobre tierra seca en medio del mar. 20 Miriam, la profetisa, hermana de Aarón, tomó su tambor en la mano y todas las mujeres fueron tras ella con tambores y con danzas. 21 Miriam habló ante ellas: «Cantadle a YHWH, pues Él es exaltado sobre el arrogante, habiendo arrojado al caballo junto con su jinete al mar». 22 Moshé hizo que Israel marchara del Mar Rojo y salieron hacia el Desierto de Shur; anduvieron durante tres días en el desierto, mas no hallaron agua. 23 Llegaron a Mará, pero no pudieron beber las aguas de Mará, pues eran amargas; por eso lo llamaron Mará. El pueblo se quejó ante Moshé, diciendo: «¿Qué beberemos?». 25 Él clamó ante YHWH y YHWH le mostró un árbol; él lo arrojó al agua y el agua se volvió dulce. Allí Él estableció un decreto y una ordenanza, y allí Él lo puso a prueba. 26 Dijo: «Si obedeces diligentemente la voz de YHWH, tu Elohim, y haces lo recto a Sus ojos, prestando oído a Sus preceptos, y observando todos Sus decretos, entonces ninguna de las enfermedades que traje sobre Egipto las traeré sobre ti, pues Yo soy YHWH, tu Curador». 27 Llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras; allí acamparon junto al agua.
 
 
Capítulo 16
 
1 Marcharon de Elim, y toda la asamblea de los Hijos de Israel llegaron al Desierto de Sin, que se encuentra entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes de su partida de la tierra de Egipto. 2 Toda la asamblea de los Hijos de Israel se quejó contra Moshé y Aarón en el desierto. 3 Los Hijos de Israel les dijeron: «Si tan sólo hubiéramos muerto por la mano de YHWH en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos, pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta congregación». 4 YHWH le dijo a Moshé: «He aquí que haré llover pan para vosotros desde el cielo; que el pueblo salga y recoja la porción de cada día ese día, para que los pueda poner a prueba, a ver si siguen Mis enseñanzas o no. 5 Y sucederá que al sexto día, cuando preparen lo que traen, será el doble de lo que recogen todos los días». 6 Moshé y Aarón les dijeron a todos los Hijos de Israel: «Al anochecer, sabréis que YHWH os sacó de la tierra de Egipto. 7 Y a la mañana veréis la gloria de YHWH que ha oído vuestras quejas contra YHWH, pues ¿qué somos nosotros para que presentéis quejas contra nosotros?», 8 y Moshé dijo: «Al anochecer YHWH os dará carne para comer y a la mañana pan hasta saciaros. YHWH oirá vuestras quejas que os quejáis contra Él, pues ¿qué somos nosotros?, no es contra nosotros que os quejáis, ¡sino contra YHWH!». 9 Moshé le dijo a Aarón: «Dile a toda la asamblea de los Hijos de Israel: Aproximaos delante de YHWH, pues Él ha oído vuestras quejas». 10 Cuando Aarón habló ante toda la asamblea de los Hijos de Israel, ellos giraron en dirección al desierto, y he aquí que la gloria de YHWH apareció en una nube. 11 YHWH le habló a Moshé, diciendo: 12 «He oído las quejas de los Hijos de Israel. Háblales, diciendo: A la tarde comeréis carne y a la mañana os saciaréis con pan, y sabréis que Yo soy YHWH vuestro Elohim». 13 Y fue hacia el anochecer que las codornices subieron y cubrieron el campamento, y a la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. 14 La capa de rocío ascendió y he aquí que sobre la superficie del desierto había expuesto algo delgado como la escarcha sobre el suelo. 15 Los Hijos de Israel vieron y se dijeron los unos a los otros: «¡Qué es eso!», pues no sabían lo que era. Moshé les dijo: «Éste es el pan que YHWH os ha dado para que comáis. 16 Esto es lo que YHWH ha ordenado: Recoged de él, cada hombre según lo que coma, un omer por persona, de acuerdo con la cantidad de personas, cada uno tomará según cuantos haya en su tienda». 17 Los Hijos de Israel así lo hicieron y recogieron, hubo quien tomó más y quien tomó menos. 18 Midieron en un omer y todo el que tomaba más no tenía nada extra, y todo el que tomaba menos no le faltaba; cada uno juntó según lo que come. 19 Moshé les dijo: «Ningún hombre puede dejar restos de la comida hasta la mañana». 20 Mas no obedecieron a Moshé, y hubo gente que dejó restos hasta la mañana, y se agusanó, y se apestó, y Moshé se enfureció con ellos. 21 Lo recogieron mañana tras mañana, cada hombre según lo que come, y cuando el sol se ponía fuerte, se derretía. 22 Y aconteció al sexto día que recogieron una porción doble de comida: dos omer cada uno; y todos los líderes de la asamblea vinieron y le contaron a Moshé. 23 Él les dijo: «Esto es lo que YHWH había hablado; mañana es día de descanso, Shabat sagrado para YHWH. Hornead lo que deseéis hornear y cocinad lo que deseéis cocinar, y todo lo que quede, guardadlo para vosotros como depósito hasta la mañana». 24 Ellos guardaron hasta la mañana, tal como había ordenado Moshé; no se apestó y no se agusanó. 25 Dijo Moshé: «Comedlo hoy, pues hoy es Shabat para YHWH. Hoy no lo encontrarán en el campo. 26 Seis días lo recogeréis, mas el séptimo día es Shabat, y ese día no habrá». 27 Y ocurrió al séptimo día que algunos salieron a recoger, mas no hallaron. 28 YHWH le dijo a Moshé: «¿Cuánto tiempo os negaréis a observar Mis preceptos y Mis enseñanzas? 29 Ved que YHWH os ha dado el Shabat; por eso Él os da el sexto día una porción doble de pan. Que cada hombre permanezca en su sitio; que ningún hombre abandone su sitio el séptimo día». 30 El pueblo descansó el séptimo día. 31 La Casa de Israel lo llamó man. Era como una semilla de cilantro, blanca y con sabor a una masa frita en miel. 32 Moshé dijo: «Esto es lo que YHWH ha ordenado: un omer entero de él servirá de depósito para vuestras generaciones, para que vean el pan con que os alimenté en el desierto, cuando os saqué de Egipto». 33 Moshé le dijo a Aarón: «Toma una vasija y coloca en ella un omer entero de man; colócala ante YHWH como depósito para vuestras generaciones». 34 Tal como YHWH le había ordenado a Moshé, Aarón la colocó ante el Arca del Testimonio como depósito. 35 Los Hijos de Israel comieron el man durante cuarenta años, hasta su arribo a una tierra habitada; comieron el man hasta su arribo a la frontera de la tierra de Canaán. 36 El omer es una décima parte de un eifá.
 
 
Capítulo 17
 
1 Toda la asamblea de los Hijos de Israel marchó desde el Desierto de Sin hacia sus viajes, según la palabra de YHWH. Acamparon en Refidim, y no había agua para que el pueblo bebiera. 2 El pueblo disputó con Moshé y le dijo: «¡Danos agua para que bebamos!». Moshé les dijo: «¿Por qué disputáis conmigo? ¿Por qué ponéis a prueba a YHWH?». 3 El pueblo tuvo sed de agua, y el pueblo se quejó contra Moshé y dijo: «¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarme de sed a mí y a mis hijos y a mi ganado?». 4 Moshé clamó ante YHWH, diciendo: «¿Qué puedo hacer para este pueblo? ¡Otro poco más y me apedrearán!». 5 YHWH le dijo a Moshé: «Pasa delante del pueblo y toma contigo a algunos ancianos de Israel; y toma en tu mano tu vara con que golpeaste el río, y ve. 6 Y he aquí que estaré ante ti junto a la roca de Joreb; golpearás la roca y el agua emanará de ella y el pueblo beberá». Así lo hizo Moshé a la vista de los ancianos de Israel. 7 Llamó al lugar Masá Umeribá, debido a la disputa de los Hijos de Israel y debido a que probaron a YHWH, diciendo: «¿YHWH está entre nosotros, o no?». 8 Vino Amalek y se enfrentó a Israel en Refidim. 9 Moshé le dijo a Yehoshua: «Elígenos gente y ve a enfrentarte a Amalek; mañana me pararé sobre la cima del monte con la vara de Elohim en mi mano». 10 Yehoshua hizo tal como le dijo Moshé y se enfrentó a Amalek; y Moshé, Aarón y Jur subieron a la cima del monte. 11 Y sucedió que cuando Moshé alzaba la mano, Israel prevalecía, y cuando bajaba la mano, Amalek prevalecía. 12 Las manos de Moshé se volvieron pesadas, de modo que tomaron una piedra y la colocaron debajo de él, y él se sentó en ella, y Aarón y Jur le sostenían las manos, uno de este lado y el otro del otro lado, y él permaneció con las manos en plegaria hasta la puesta del sol. 13 Yehoshua debilitó a Amalek y a su pueblo con el filo de la espada. 14 YHWH le dijo a Moshé: «Escribe esto como recordatorio en el Libro y recítalo a los oídos de Yehoshua, que ciertamente borraré el recuerdo de Amalek de debajo de los cielos». 15 Moshé construyó un altar y lo llamó: «YHWH es Mi Milagro»; 16 y dijo: «Pues la mano está sobre el trono de Elohim: YHWH mantiene guerra contra Amalek, de generación en generación».
 
 
 
HAFTARÁ BESHALAJ
 

 
Shoftím 4:4 En aquel tiempo juzgaba en Israel Débora, una profetisa, mujer de Lapidot.
 
5 Y se sentaba bajo el palmar de Débora, entre Ramá y Bet-’El, en la serranía de Efraín, y los hijos de Israel acudían a ella para que los juzgara.
 
6 Y ella hizo llamar a Barac ben Abinoam, desde Cedes-Neftalí, y le dijo: ¿No te ha ordenado YHWH, Elohim de Israel, diciendo: Anda, avanza hacia monte Tabor, y toma contigo diez mil hombres de los hijos de Neftalí y de los hijos de Zabulón?
 
7 Y Yo atraeré al torrente de Cisón a Sísara, príncipe del ejército de Jabín, con sus carros y con sus multitudes, y lo entregaré en tu mano.
 
8 Y Barac le respondió: Si tú vas conmigo, entonces iré, pero si no vas conmigo, no iré.
 
9 Y ella dijo: Ciertamente iré contigo, pero no será tuya la gloria de la jornada que vas a emprender, porque YHWH entregará a Sísara en mano de una mujer. Y Débora se levantó y fue con Barac a Cedes.
 
10 Y Barac convocó a Zabulón y a Neftalí en Cedes, y subió con diez mil hombres que siguieron sus pasos. Y Débora subió con él.
 
11 Es de saber que Heber ceneo, se había apartado de los ceneos, descendientes de Hobab, cuñado de Moisés, y había ido desplegando sus tiendas hasta el encinar de Zaanaim, que está junto a Cedes.
 
12 Y se le informó a Sísara que Barac ben Abinoam, había subido al monte Tabor.
 
13 Por lo cual Sísara reunió todos sus carros, novecientos carros de hierro, con todo el pueblo que estaba con él, desde Haroset-goim hasta el torrente de Cisón.
 
14 Entonces dijo Débora a Barac: ¡Levántate, que este es el día en que YHWH ha entregado a Sísara en tu mano! ¿No ha salido ya YHWH delante de ti? Y Barac bajó del monte Tabor, y diez mil hombres en pos de él.
 
15 Y YHWH destrozó a Sísara, con todos sus carros y todo su ejército a filo de espada delante de Barac; y Sísara bajándose del carro, huyó a pie.
 
16 Pero Barac persiguió los carros y al ejército hasta Haroset-goim, y todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada hasta no quedar ni uno.
 
17 Sísara, pues, había huido a pie hasta la tienda de Jael, mujer de Heber ceneo, porque había paz entre Jabín rey de Hazor y la casa de Heber ceneo.
 
18 Y salió Jael al encuentro de Sísara, y le dijo: ¡Entra, señor mío, entra aquí, no temas! Entonces él entró en la tienda de ella, y ella lo cubrió con una manta.
 
19 Y él le dijo: Dame, te ruego, un poco de agua para beber, pues tengo sed. Ella entonces abrió un odre de leche y le dio de beber, y lo volvió a cubrir.
 
20 Y él le dijo: Quédate en la puerta de la tienda, y si alguno viene y te pregunta y dice: ¿Hay alguien aquí?, tú le responderás que no.
 
21 Pero Jael, mujer de Heber, tomó una estaca de la tienda y asiendo un mazo en su mano, fue calladamente hacia él, y le clavó la estaca en la sien, la cual penetró hasta la tierra, pues él estaba cansado y dormía profundamente. Y así murió.
 
22 En esto, he aquí Barac que venía persiguiendo a Sísara, y Jael salió a recibirlo, y le dijo: Ven, te mostraré al hombre que buscas. Y él entró donde ella estaba, y he aquí Sísara yacía muerto con la estaca en la sien.
 
23 Así humilló ’Elohim en aquel día a Jabín, rey de Canaán, ante los hijos de Israel.
 
24 Y la mano de los hijos de Israel se hizo más y más dura contra Jabín, rey de Canaán, hasta que acabaron de destruir a Jabín rey de Canaán.
 
 
Shoftím 5:1 Aquel día Débora cantó con Barac ben Abinoam, diciendo:
 
2 ¡Por haber tomado el mando los caudillos en Israel, Por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, bendecid a YHWH!
 
3 ¡Oíd, oh reyes, príncipes escuchad: Que voy a cantar, a cantar a YHWH, A cantar salmos a YHWH, al Elohim de Israel!
 
4 Cuando saliste de Seír, oh YHWH, Cuando avanzaste desde el campo de Edom, La tierra se estremeció, los cielos destilaron, Y las nubes gotearon agua.
 
5 Temblaron los montes delante de YHWH, Aquel mismo Sinay, ante la presencia de YHWH, Elohim de Israel.
 
6 En tiempo de Samgar ben Anat, En los días de Jael, cesaron los senderos, Y los viajeros andaban por sendas tortuosas.
 
7 ¡Cesaron los aldeanos, no los había en Israel, Hasta que te pusiste en pie, Débora, Te pusiste en pie, oh madre en Israel!
 
8 Cuando escogían nuevos dioses, La guerra estaba a las puertas, ¿Se veía escudo y lanza Entre cuarenta mil en Israel?
 
9 ¡Mi corazón está por los capitanes de Israel, Por los voluntarios del pueblo! ¡Bendecid a YHWH!
 
10 Vosotros los que cabalgáis asnas blancas, Los que presidís en juicio, Los que vais por el camino, meditad.
 
11 Por la voz de los arqueros en los abrevaderos, Donde se celebran los triunfos de YHWH, Los triunfos de sus aldeanos en Israel. Cuando el pueblo de YHWH acudió a las puertas.
 
12 ¡Despierta, despierta, Débora! ¡Despierta, despierta, entona un cántico! ¡Levántate, Barac! ¡Toma tus cautivos, oh hijo de Abinoam!
 
13 ¡Oh remanente, somete a los poderosos! ¡Oh pueblo de YHWH, sométeme a los guerreros!
 
14 De Efraín vinieron sus retoños contra Amalec, Siguiéndote Benjamín, con sus familias; De Maquir bajaron los capitanes, Y de Zabulón los que empuñan el bastón de mando.
 
15 Los príncipes de Isacar fueron con Débora, Y así como Barac, también Isacar, Fue llevado al valle tras sus pies. En los clanes de Rubén, Largas fueron las deliberaciones del corazón.
 
16 ¿Qué hace sentado entre los apriscos, Escuchando flautas de pastores? Largas fueron las deliberaciones del corazón en los clanes de Rubén,
 
17 Mientras Galaad reposa allende el Jordán, ¿Por qué se demora Dan en las naves, Y Aser se sienta a la orilla del mar, Y en sus puertos se queda tranquilo?
 
18 Zabulón, pueblo que expuso su vida hasta la muerte, Como Neftalí en las alturas del campo.
 
19 Los reyes vinieron y guerrearon, Guerrearon los reyes de Canaán; En Taanac, junto a las aguas de Meguido; Pero no tomaron despojos de plata,
 
20 Pues desde los cielos pelearon las estrellas, Desde sus órbitas guerrearon contra Sísara,
 
21 Y el torrente de Cisón los arrastró, Torrente antiguo, torrente de Cisón. Marcha con poder ¡oh alma mía!
 
22 Entonces resonaron los cascos de caballos, Por el continuo galopar de sus corceles.
 
23 ¡Maldecid a Meroz! dice el Ángel de YHWH, Maldecid severamente a sus moradores, Porque no vinieron en ayuda de YHWH, En ayuda de YHWH con los valientes.
 
24 ¡Bendita Jael entre las mujeres, Mujer de Heber ceneo, Entre las mujeres de la tienda, bendita sea en gran manera!
 
25 Pidió agua, y le dio leche; En tazón de nobles le acercó cuajada.
 
26 Llevó su mano a la estaca, Y echó mano al mazo de artesano; A Sísara golpeó, machacó su cabeza, Le quebró y atravesó su sien.
 
27 A los pies de ella se encorvó, Cayó, quedó tendido; A sus pies quedó encorvado, Y donde se encorvó, quedó muerto.
 
28 La madre de Sísara se asoma a la ventana, Y clama por entre las celosías: ¿Por qué tarda su carro en venir? ¿Por qué se han detenido las ruedas de sus carruajes?
 
29 La más sabia de sus damas le responde, Pero ella se repite las palabras:
 
30 ¿Ya agarran el botín y lo reparten? Un útero o dos por cada guerrero, Paños de colores para Sísara, Recamados y bordados para cuellos de cautivas. ¡Gran botín!
 31 ¡Así perezcan todos tus enemigos, oh YHWH! ¡Los que te aman sean fuertes como el brillar del sol en su salir! Y la tierra reposó cuarenta años.
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