Parasha Bejukotai 2

Bejukotai

El hombre de hoy en día no acepta esa brecha, no acepta su realidad frente a su Creador, y no acepta nada que él no pueda aceptar como lógico y razonable, el hombre es soberbio y olvidando que fue el hombre el que fue creado a imagen y semejanza del Eterno, ahora es el hombre que quiere hacer del Eterno un dios a su semejanza e imagen, un dios con naturaleza humana más que Divina.

Seguir leyendo
Parasha Bejukotai

Un Elohim mas allá de un hombre

Y es esta palabra la utilizada por la Torá para iniciar el condicionamiento a la recompensa o bendición para el hombre que obedezca al Eterno, la segunda palabra utilizada para esta introducción es “mitzvá”, que en su raíz indica “unión” esto nos dice que la obediencia no es un fin es sí misma, sino que debe tener como objetivo la “unión”, la unión entre El que ordena y el que obedece, entre el Eterno y el hombre.

Seguir leyendo
Kedoshim

Santificando

En su interpretación más literal y básica, este verso es un llamado a emular al Eterno, El es santo, entonces nosotros debemos emular a Él y entonces ser santos también, Emular a la Divinidad por medio de la santificación que en la obediencia de los mandamientos, más que en otras partes de la Torá es en nuestra parasha de esta semana el llamado más fuerte y puntual para la búsqueda de la santidad.

Seguir leyendo
Pureza familiar

Pureza Familiar

stá parashá nos habla entre varios temas las leyes de Nidá o leyes de pureza familiar, la manera en que el texto de la Torá lo ordena, la mujer cuando tiene su flujo de sangre menstrual, un flujo normal, debe permanecer “apartada” por un lapso de 7 días, esta cuenta se realiza a partir de la primera mancha de sangre, se cuentan los siete días y al finalizar estos, o sea al octavo día ella queda fuera de las leyes de Nidá.

Seguir leyendo
Parasha Shmini

El silencio de Aaron

El sufrimiento es proporcional a la diferencia entre la voluntad del hombre y la voluntad Divina. La fe del pueblo de Israel está fundamentada en la unicidad del Eterno, y eso significa que toda la creación es como un pensamiento efímero en la mente de su Creador, cuya existencia depende total y continuamente de la voluntad de su Creador para poder seguir existiendo, a tal grado que la existencia de la creación es relativa, pues esta dependiendo constantemente de la voluntad de su Creador.

Seguir leyendo